Destiempo; la No Coincidencia

El destiempo es una no coincidencia de los tiempos, ya sean circunstancias, ideales, vidas, caminos, sentimientos, etc.

¿Acaso las circunstancias, los hechos, logros, amores tienen un tiempo, un momento?

Destiempo de amores

Ocurre, por ejemplo, cuando dos personas se conocen y son almas gemelas y, sin embargo, los ideales de cada uno difieren en dicho tiempo: uno desea una libertad plena, busca experiencias aún no vividas mientras que el otro, más maduro, desea tener la paz y la tranquilidad que brinda la estabilidad. No obstante evidente afinidad entre estas dos personas, ellos están en destiempo para dicho amor.

El destiempo desaparece cuando se llega a una sincronización. Aquél que deseaba libertad ha tenido las experiencias requeridas y ahora busca, al igual que el otro, la certeza. Al reencontrarse en un tiempo futuro el destiempo se ha disipado y culmina en el amor.

Destiempo de vida

Muchos deseábamos ser reconocidos y amados por nuestros padres durante la infancia. Si hoy ellos brindan el reconocimiento anhelado resulta que ahora ya no es relevante y quizá nos diremos «es demasiado tarde».

Otro ejemplo es cuando pretendemos hacer actividades, tener aventuras, siendo que hemos envejecido y el cuerpo ya no lo permite.

Deseos y sentimientos ofrecidos o buscados tardíamente a destiempo:

Destiempo al pasado

Pedimos al tiempo que vuelva, que nos permita ver, descubrir, disfrutar o aplicar lo que hoy finalmente entendemos, por ejemplo, el haber tomado aquella oportunidad de empleo ofrecida pero rechazada en ese otro momento.

Destiempo al futuro

Cuando las madres ansían que sus hijos crezcan para poder recuperar su libertad. Queriendo que el tiempo pase rápidamente, dicho destiempo no permite disfrutar el presente pues centran su mente en el futuro. Cuando finalmente llega el tiempo deseado, la madre se lamenta el no haber disfrutado a sus hijos en la infancia, porque hoy son jóvenes con una vida propia y pregunta ¿dónde me encontraba cuando ellos estaban creciendo? Desea regresar al pasado, viviendo, al parecer, en un destiempo continuo.

¿Será que percibimos el destiempo cuando es irremediable?

¿Existe una sincronización de tiempos?

La vida nos permite sincronizar el tiempo en algunas ocasiones, por ejemplo, dando a los hijos, amigos, compañeros aquello que requieren de nosotros en el momento que solicitan o esperan, percatándonos de nuestro presente y viviéndolo plenamente.

El destiempo, en muchas ocasiones, no es algo que esté en nuestras manos. Cuando la vida nos regala una sincronización, nos percatamos de ella y agradecemos diciendo que «estuvimos en el lugar y tiempo correctos».

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